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 Ya que la familia del Sagrado Corazón está formada por un gran número de mujeres, vamos a hacer de este combate nuestro compromiso mayor, pues es evidente la fuerza de la mujer para materializar este tema.
Es verdad que la pobreza no se limita solamente a la económica ni financiera, sino a las carencias en todos los niveles.
POBREZA MORAL La ausencia de valores y de autoestima.
POBREZA ESPIRITUAL La falta de fe.
POBREZA DE JUSTICIA La desigualdad de las personas ante las leyes.
POBREZA INTELECTUAL El desinterés por la educación. Santa Magdalena Sofía.
POBREZA DE AMISTAD Y SOLIDARIDAD La carencia de amor y de afecto.
POBREZA DE COMUNICACIÓN La falta de amabilidad entre las personas para las relaciones de amistad mutua y proyectos comunes. Y muchas otras formas, una lista sin final, para nuestras reflexiones. Pero, no basta sólo reflexionar en esto: Es necesaria una acción inmediata en la lucha para eliminar o, por lo menos, minimizar estas pobrezas. Solamente nuestro compromiso en la causa, teniendo como principio los sentimientos de inclusión, reconciliación y tolerancia, nos llevará AL ÉXITO. |
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